Reunión Presbiterial de Hombres Presbiterio Centro Sur

Gratitud y alegría. Desafío y crecimiento en la Palabra. Son los puntos que destaca Jorge González, Director Presbiterial de Hombres del Presbiterio Centro Sur, a la hora del evaluar el Encuentro realizado el 12 de octubre en la Iglesia “Divino Salvador”, Primera de Rancagua.

Cerca de treinta y cinco hermanos se dieron cita a la actividad que puso término a la planificación presbiterial del año, y en la cual estudiaron “El Rol del Hombre en la Familia y en la Iglesia local”, y “El Hombre y la Misión”. 

Por la mañana, luego del devocional y de una dinámica por grupos que trabajó sobre los factores que impiden a los hombres a comprometerse con su Iglesia local, el Presbítero de la Primera Iglesia de Rancagua y Seminarista Diego Montoya expuso acerca del rol del hombre. En su ponencia llamó a los hermanos a exaltar el evangelio en cada uno de los espacios en donde se desenvuelvan, y los alentó a vivir el evangelio, primero,  desde el seno familiar.

Por la tarde, el Pastor Dagoberto Peñaloza trató el tema “El Hombre y la Misión” en el cual motivó a los hombres del Presbiterio Centro Sur a no restarse de la misión, independiente de cuáles sean las capacidades que cada uno evalúe tener o carecer. ” La misión no es una opción, es una obligación”, argumentó.

Y para cerrar este bendecido Encuentro los hermanos participaron de un Culto de Adoración el que estuvo dirigido en la Liturgia por hermanos de la Iglesia de San Fernando y la predicación de la Palabra de Dios, por el Pastor Henoch Urrutia.

Sobre la evaluación de esta Reunión Presbiterial, el hermano Jorge González nos comparte: ” “Quedamos muy desafiados con el Encuentro. El recibir instrucción y enseñanza fue de mucha bendición,  tenemos una gran responsabilidad que Dios nos entregó y debemos cumplirla desde el seno de nuestro hogar hasta nuestra Iglesia local”. Y sobre este último punto, él enfatiza: “tenemos que ser influyentes en nuestras Iglesias locales”.

Toda la Gloria y la Alabanza sea para nuestro Dios y que Él sea bendiciendo los propósitos del Departamento Presbiterial.

 

 

 

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