¿ Qué debemos hacer frente a la crisis social ?

Compartimos esta carta Pastoral, dirigida en principio a los hermanos de la Primera Iglesia de Valparaíso, a toda la Iglesia Presbiteriana de Chile, con el convencimiento de que Cristo es quien nos identifica y a quien rogamos que nos dé la sabiduría y la inteligencia para enfrentar estos tiempos de crisis y desencuentros, y para abordar con compromiso el nuevo pacto social que en nuestro país comienza a escribirse siendo la luz y la sal a la que hemos sido llamados por nuestro Señor Jesucristo.

ORAR

Debemos orar por nuestro país y nuestras autoridades (1 Timoteo 2:1-2). Orar por justicia y paz social. Orar contra la injusticia apelando al Rey Absoluto, Eterno y Juez justo. Cuando oramos no nos quedamos pasivos, porque la oración de los justos es escuchada por Dios (Santiago 5:16-18) y produce cambios más profundos de los que podríamos producir con nuestras fuerzas, astucia o estrategias. Orar por justicia nos permite abrir los ojos para ver más claramente la acción de Dios en medio de la historia (Habacuc 3:2).

INSTRUIRSE

Debemos superar las barreras de la ignorancia en los temas de contingencia nacional. Los cristianos debemos buscar instruirnos en todo lo que sea necesario para tener una opinión política desde los valores y principios del Evangelio y el Reino de Dios (Mateo 5:13-16). Debemos luchar conscientemente contra nuestras ideologías para derribar en nosotros mismos «argumentos que se levantan contra el conocimiento de Dios, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo» (2 Corintios 10:5).

PARTICIPAR

Nos oponemos a la violencia en cualquiera de sus formas, pero también a una actitud acrítica e indiferente en medio de un sistema de desigualdad. Debemos buscar caminos que terminen con formas de injusticia, violencia y opresión, teniendo como objetivo la expansión y consumación del Reino de Dios, que es «justicia, paz y alegría» (Romanos 14:17). Por eso, debemos integrarnos a los espacios de participación ciudadana en la que de manera profética, y con los principios de la palabra de Dios, podremos buscar la construcción de la paz.

SOLIDARIZAR

Debemos solidarizar con los que sufren (Romanos 12:15), con aquellas personas que han sido violentadas en sus derechos, que han perdido a sus seres queridos, con las personas — sean manifestantes o miembros de las fuerzas de seguridad — que han sufrido los efectos de la violencia. Debemos servir entre ellos, realizando actos de misericordia de manera concreta, como una forma de participar en la búsqueda de soluciones. Somos llamados a ser pacificadores (Mateo 5:9) que demuestren que la justicia de Dios nos ha llegado (1 Juan 3:10).

Carta Pastoral a la Primera Iglesia de Valparaíso
Reverendo Caleb Fernández P.

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