Agosto es Alabanza

 

 

Alabanza interiglesias, los adultos

La Noche de Alabanza creció, amplió su campo de acción y su foco de interés.
En el entendido que la alabanza es parte importante de la adoración, el grupo responsable de llevar año a año esta iniciativa ha tomado un nuevo  desafío:  entregar herramientas de capacitación a los hermanos que participan en grupos de alabanza.

Tal como lo señala Ismael Franco, director responsable de esta iniciativa que se realizó el 17 de agosto en la Quinta Iglesia de Santiago, el énfasis estuvo en el aprender y en la reflexión.

 

“Este año se sumó al programa tradicional talleres de formación”, señaló. Y puntualizó: “En ellos los hermanos aprendieron los principios bíblicos acerca de la adoración y con los cuales reflexionar sobre el rol de la música, y de los músicos, al interior de sus congregaciones y, por supuesto,  conocieron materias técnicas en directo apoyo al canto, la composición y arreglos de cantos congregacionales”.

Los talleres fueron expuestos por la cantante soprano Paulina González Melgarejo, quien trató temas de técnica y manejo vocal; por el Reverendo Jonathan Muñoz , quien expuso los aspectos de la música como eje de la adoración a nuestro Señor, pero con fuerte énfasis en el rol formativo que tiene la música al momento de mostrar los hechos maravillosos de Dios y su carácter. Y por Ismael Franco  quien impartió el taller de música. (ver Instagram iglesiapresbiterianadechile)

Por la tarde, y como es tradicional a la Noche de Alabanza, se dio inicio a la octava versión de este Encuentro de Adoración  en donde los hermanos que asistieron pudieron escuchar a los grupos de distintas Iglesias del Presbiterio Centro. La actividad, en tanto, concluyó con una meditación bíblica a cargo del Reverendo David Vilches U.

Alabanza interiglesias, los niños 

“Punchinello” tiene carencias. Su identidad y su estado de ánimo depende de los comentarios de sus amigos, que por cierto no son nada buenos.

Esta es parte de la historia que se contó en el Encuentro de Alabanzas del Presbiterio Centro, actividad que se realizó en la Quinta Iglesia de Santiago el pasado 24 de agosto y que convocó a cerca de 130 niños que alabaron y adoraron al Señor con su voces.

A medida que cada grupo de niños subía al escenario para cantar su alabanza al Señor, la trama de “Punchinello” y sus malos amigos, los wemmicks, crecía en intensidad.

Incluso los intentos de su buena amiga. Lucía, que siempre sonreía, no lograba hacerlo reír, hasta que un buen día Dios habló a su corazón. Sólo así descubrió la razón de por qué Lucía vivía su vida alegremente.

FInalmente, “Punchinello” comprendió por qué Dios entregó a su hijo Jesucristo. Él entendió y se gozó de que su verdadero amigo sea Jesús, quien no le exige ser como otros sino que lo ama tal y como es.

A Dios se la gloria y la honra.

 

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