Ministerio Carcelario participó en el Culto de Consagración del nuevo templo de la Iglesia del Dios Viviente del Módulo 3 de Colina 2

Durante el Culto de Consagración del nuevo templo de la Iglesia del Dios Viviente del Módulo 3 de Colina 2..

Era agosto de 2017 y los hermanos Felipe Villarroel, Alejandro Molina y Luis Orellana premunidos con sus Biblias dieron sus primeros pasos en la evangelización en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Colina 2.

Tras la autorización de la Capellanía Evangélica Nacional de Gendarmería de Chile en julio de 2017, se inicia en agosto el periplo de visitas semanales al Módulo 3 de Colina 2, donde un grupo de entre cinco a diez hermanos internos se reúnen a adorar al Señor en la Iglesia del Dios Viviente.

Hoy, a once meses de esa primera visita, el Ministerio Carcelario de nuestra Iglesia Presbiteriana de Chile, junto a los hermanos de la Iglesia del Dios Viviente y APAC  (Amando al Preso, Amarás a Cristo,  Ministerio que opera al interior de los complejos penitenciarios a lo largo del país), rindieron un Culto al Señor dando gracias por el nuevo templo del Módulo 3. Un hito que llenó los corazones de alegría y de gratitud al Señor; y que también movilizó voluntades y compromiso por la obra.

Al Culto asistió una comitiva encabezada por el pastor Jonathan Muñoz, Juan Carlos Rabí como representante de la Comisión Ejecutiva del Sínodo, Felipe Villarroel, coordinador del Ministerio y hermanos de Iglesia Uno, quienes compartieron la adoración y escucharon la Palabra exhortada por el Pastor Jonathan Muñoz en el Salmo 133.

“Cuando llegamos el año pasado los hermanos contaban con una “chala”, un punto de predicación tipo tabernáculo que se armaba cada vez que ellos se reunían”, recuerda Alejandro Molina al término del Culto de Consagración el pasado 16 de julio.

La Iglesia del Dios Viviente es hoy un espacio de seis por seis metros, de paredes recubiertas, piso cerámico, iluminación y sillas. Y esto es el resultado de un trabajo mancomunado entre los hermanos del Ministerio y del Módulo 3.

“El llevar adelante un ministerio en cárceles significa dar asistencia pastoral y predicar la Palabra del Señor, pero también hacerse parte de los desafíos de la comunidad”, refiere el pastor Jonathan Muñoz. Y este involucrarse consistió en apoyarles con la logística que permitiera a los hermanos internos construir su nuevo templo.

Tal como señalaron el pastor Jonathan Muñoz y el coordinador Felipe Villarroel, sobre este hito: “la construcción de este templo es la demostración de que somos un solo pueblo, no importa cuáles sean nuestras circunstancias, somos uno que busca adorarle”.

¡ A Dios sea la Gloria !

Gratitud

“Si bien trabajamos directamente con los hermanos internos, aquí hay un testimonio del que se han dado cuenta los propios gendarmes. Pese a nuestras limitantes como Ministerio, aquí nunca hemos dejado de predicar la Palabra de Dios los lunes, miércoles y viernes”, evalúa Felipe Villarroel.

Y agrega: El equipo de gendarmes que nos reciben semanalmente y los miembros de APAC, se han dado cuenta de esta perseverancia y esto es únicamente gracias al Señor que mueve los corazones”.

Nuevos desafíos

Este Ministerio no solo busca dar asistencia pastoral a los internos. El equipo se ha preocupado por incorporar a sus familias a las que apoyan con oración y visitas.

“Es precisamente este trabajo con las familias lo que ha llamado la atención de los hermanos internos y es donde vemos grandes necesidades y oportunidades para llegar con el evangelio; y, a la vez, grandes desafíos para la dinámica interna del Ministerio en su relación con nuestras Iglesias locales”, dice Felipe Villarroel.

Testimonios de conversión

Hoy, a un año de este servicio, los integrantes de este Ministerio coinciden en señalar que el Evangelio de la Gracia no solo ha calado fuerte el corazón de los internos, sino también el de ellos. Al escuchar el testimonio de Mario no cabe duda que la Palabra de Dios es la que regenera vidas.

Mario Ibáñez, hoy libre, reinsertado laboralmente en la sociedad gracias a la preocupación del Ministerio Carcelario de nuestra Iglesia Presbiteriana de Chile y colaborador permanente del equipo, dice: “ El Señor dignifica al hombre. Él me ha hecho responsable, Cristo me ha hecho responsable. Cuando Cristo cambia al hombre lo hace desde adentro hacia afuera”.

Algo de historia

En 2016 Luis Orellana de la Décima Iglesia y Felipe Villarroel de la Cuarta Iglesia, coincidieron en una idea. Ambos comparten el interés por llevar adelante una obra de evangelización en cárceles.

Al no existir en la Iglesia Presbiteriana de Chile una experiencia similar en el área, ellos inician un trabajo exploratorio en Colina 1 aprendiendo de los hermanos pentecostales y metodistas pentecostales. Al poco tiempo y tras una reunión con el pastor Luis Mussiet, Capellán Evangélico Nacional en ese entonces, los hermanos reciben el encargo de apoyar el trabajo ministerial en el Módulo 3 de Colina 2.

Es así que en julio de 2017 la Capellanía Evangélica Nacional autoriza al Ministerio Carcelario de la Iglesia Presbiteriana de Chile a realizar su labor de asistencia pastoral en el Módulo 3, el que cuenta, además,  con la supervisión del Consistorio de la Duodécima Iglesia de Santiago.

Los encargados de este Ministerio en la actualidad, son : Felipe Villarroel de la Cuarta Iglesia; Miguel Bravo, Marcelo Morales y el Pastor Jonathan Muñoz, todos de Iglesia Uno.

 

3 Comentarios

Simon Jorquera

Solo a dios la gloria
Arriba jóvenes hermanos y pastores
Esto es verdadero amor e historia viviente en este mundo hostil y cruel
Dios les acompañe en esta obra titánica

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Chalotte

Que alegría es saber de este ministerio, de lo que Dios está haciendo, estoy muy contenta y es que conozco desde cerca estos contextos ya que actualmente trabajo en una cárcel de menores del sename. Sigan adelante hermanos, Dios con ustedes en todo momento, un gran abrazo desde la iglesia de chiguayante.

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