La “Presbi de Valpo” en sus 150 años

A las 17:30 de la tarde el flujo de invitados se hizo constante. El Comité de bienvenida a un costado de la nave del templo recibía a los invitados con una sonrisa fraternal entregándoles el programa del Culto de Acción de Gracias por los 150 años junto con un recuerdo conmemorativo.
Ya a las 18:00 horas las bancas las ocupaban autoridades eclesiales y civiles, miembros y adherentes, hermanos del Presbiterio de la Quinta región y hermanos amigos, todos prestos para participar de la Adoración a la que la Primera Iglesia de Valparaíso había convocado para celebrar su aniversario.
Tal como señaló el Pastor de esta amada Iglesia, Reverendo Caleb Fernández P durante la dirección de la Liturgia “estamos aquí para adorar la obra de nuestro Señor y no para adorar el trabajo de los hombres que Él ha utilizado a través de nuestra historia”.


Y claro, en este Culto  hubo solemnidad y sobriedad; pero por sobre todo lectura de la Biblia que acompañó la gradiente de adoración y en la que el propio Reverendo Caleb Fernández P explicaba a los visitantes el sentido de cada uno de los segmentos que componen un Culto Presbiteriano, tal y  como se celebra habitualmente cada domingo.

Historia nueva y futura

La Primera Iglesia de Valparaíso es la segunda Iglesia organizada del país, acto realizado un 8 de octubre de 1869, aunque, en estricto rigor, es la primera congregación en donde se plantó el germen de lo que hoy es la Iglesia Presbiteriana de Chile por la acción misionera del Pastor  David Trumbull.
Han pasado 150 años y el actual desafío de la “Presbi de Valpo” es el de insertarse aún más en el contexto de la Ciudad Puerto.

“Queremos extender el Evangelio a través de nuevos espacios de predicación”, comenta el Presbítero de la Primera Iglesia de Valparaíso Ricardo Vásquez U. Y agrega: ” Lo que nos mueve hoy como Iglesia es llevar adelante el Evangelio que el mismo Señor entregó a los necesitados, a los que sufren, a las viudas y pobres. Como Iglesia nuestro desafío es entregarlo de manera vívida”.  

En tal sentido,  la Iglesia se viene preparando fuertemente. ” Estamos constituyendo una nueva etapa de la Iglesia Presbiteriana de Valparaíso en la que queremos capacitar a gente de nuestra Iglesia para ser parte de la ciudad”, confirma el Reverendo Caleb Fernández P. “El desafío está en que la gente que venga a nuestra Iglesia salga a la ciudad para bendecirla,  que sean ministros de Dios”, acota.  

 

LA PALABRA DE DIOS QUE IMPACTA el corazón

Pero volviendo al Culto de Acción de Gracias  celebrado el sábado 5 de octubre, llegó el momento de la exposición de la Palabra de Dios la que estuvo a cargo del Moderador del Sínodo, Reverendo Daniel Vásquez U.
Basado en el capítulo 1 del libro de Daniel, de los versículo 1 al 21, que la congregación leyó alternadamente durante la Liturgia,  más algunos versículos del capítulo 3, el Reverendo habló de la integridad del cristiano en un mundo caído. “Solo una relación personal con Cristo permite vivir consecuentemente y en integridad en este mundo. Cristo es quien cambia nuestra forma de pensar y nuestros valores por medio de su Palabra”, enfatizó.

“Una vida de integridad, fidelidad  y que no haga claudicaciones produce frutos espirituales en el hombre que honra a Dios”, fue la sentencia que caló fuerte los corazones.
Entre los asistentes al Culto de Acción de Gracias el Senador de la República, Francisco Chahuán, se refirió a esta sentencia señalando: Es importante que la coherencia cristiana se exprese en todos y en cada uno de nuestros ámbitos de desarrollo, en nuestra familia, en nuestra responsabilidad con el entorno, en nuestra sociedad más próxima. En un mundo sin sentido, los cristianos estamos llamados a ser capaces de transmitir el mensaje de Cristo”. 

Por su parte la Diputada María José Hoffmann, destaca del mensaje: Lo que más me ha marcado es cómo se logra traspasar la responsabilidad que tenemos no solo como ciudadanos, sino también como personas que creemos en Dios. En esta nueva tolerancia, en este nuevo relativismo, en esta crisis moral, hídrica, política, económica incluso,  las autoridades tenemos un rol que jugar y es cómo, desde la fe, podemos transformar aquellos corazones que están con tanto negativismo”. 

TIEMPO para COMPARTIR 

Al término del Culto los invitados disfrutaron de un Ágape fraternal en donde las comitivas representantes de los Presbiterios, Sínodo e Iglesias amigas entregaron sus saludos.

Damos gracias a Dios por esta Congregación y que en esta nueva historia que inician sea Él exaltado y glorificado. Es el sentir de Nicolás Abarca, Presidente de la Comisión 150 años de la IPV, que Dios dé los frutos necesarios, los que Él quiera dar a su tiempo”. 

 

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