Declaración Pública de la IGLESIA PRESBITERIANA de CHILE, abril de 2019

Ref: Apoyo del Presbiterio de Pinheiros de la IPB a hermanos salidos de la comunión de la IPCH y recepción como pastor de hermano destituido del oficio pastoral.

Gracia y paz de nuestro Señor a los Consejos de la Iglesia Presbiteriana de Chile y a todos los que leen estas páginas.

Aunque cargadas de tristeza y dolor por los hechos relatados, estas palabras son también escritas con profundo amor por la gloria de Cristo y por Su Cuerpo, fe en la misericordia del Padre que sustenta a Su pueblo a pesar de nuestras muchas transgresiones y esperanza en que el Espíritu Santo guía y persevera a la Iglesia hasta el Día de la victoria final sobre nuestro propio pecado, las idolatrías de este mundo caído y las artimañas del Enemigo.

Como es sabido, y se comunicó oficialmente por esta Comisión Ejecutiva del Sínodo (CES) de la Iglesia Presbiteriana de Chile (IPCH) en la página web de la Iglesia, a fines del año pasado, luego de una reunión congregacional informativa celebrada el día 2 de diciembre de 2018, un grupo de personas salidas de la 6ª Iglesia Presbiteriana de Santiago, perteneciente al Presbiterio Centro de la IPCH, decidieron de manera irregular conformarse como iglesia aparte, utilizando, sin embargo, el mismo nombre que la caracterizaba hasta dicha fecha: “Cristo Mi Pastor”, y aprovechando la contingencia que las dependencias utilizadas para su funcionamiento, ubicadas en Av. Cuarto Centenario, Comuna de Las Condes, son de propiedad de una sociedad privada denominada “Productos Alimenticios Kretzel S.A.”, (cuyos accionistas son miembros de dicha iglesia disidente), y no de las instituciones relacionadas con la IPCH, este grupo disidente continuó realizando sus reuniones en dicho lugar, desalojando en la práctica a los miembros fieles a la IPCH que no concordaron con la decisión referida, siendo estos “invitados” a buscar otro lugar para congregarse con manos vacías; ello, a pesar de haber participado en el sustento y financiamiento, con sus diezmos y ofrendas de muchos años, de las mejoras realizadas en dicha propiedad, la adquisición de mobiliario, instrumentos, equipos de sonido y otros utensilios. Toda esta actuación ha dado la impresión, por lo menos a los asistentes menos avisados de dicha iglesia así como a los observadores externos, de su aparente continuidad, mediante el funcionamiento normal de la Iglesia Cristo Mi Pastor de Las Condes, habiendo, sin embargo, no poca irregularidad en su manera de constituirse iglesia.

Este proyecto de nueva iglesia fue iniciado bajo el liderazgo visible de un entonces pastor y miembro del Presbiterio Centro de la IPCH, Hno. Danillo Scarpelli Dourado, quien se encontraba bajo proceso disciplinario en el Presbiterio en ese momento, razón por la cual no se podía aceptar su renuncia hasta que el proceso no llegara a su conclusión. Además, una vez que él lidera el proceso de salida de oficiales y miembros de la 6ª Iglesia, el Presbiterio recibe una denuncia contra el entonces pastor Scarpelli 1 día antes que él presentara su carta de renuncia. Dicho proceso disciplinario fue llevado a cabo por la Comisión Judicial del Presbiterio Centro en conformidad a los Estatutos de la IPCH y culminó el pasado 3 de abril con la destitución (ó deposición) de su oficio, por lo cual el hermano Scarpelli ya no es más pastor, habiendo sido juzgado en rebeldía debido a su no comparecencia ante la citación que el tribunal le hiciera. El hermano Scarpelli fue debidamente notificado en persona de la sentencia del tribunal y el Presbiterio Centro cuenta con copia de la sentencia firmada por él.

Por causa de todo esto, nos ha causado especial asombro y tristeza en estos últimos días, enterarnos que el hermano Scarpelli no sólo continúa ejerciendo ilegalmente el oficio pastoral en la iglesia mencionada, sino que, del mismo modo, ha sido recibido de manera irregular por el Presbiterio de Pinheiros de la Iglesia Presbiteriana del Brasil (IPB) como ministro del evangelio. Además, la misma Iglesia Cristo Mi Pastor ha sido también recibida como iglesia en dicho presbiterio.

Nos hemos enterado de estos últimos hechos mediante publicaciones de la cuenta de Facebook del pasado 16 de abril de 2019 de un pastor de la IPB llamado Arival Dias Casimiro, Presidente del Presbiterio de Pinheiros en la ciudad de Sao Paulo. El pastor Dias en su publicación no sólo indica que han recibido como pastor al hermano Scarpelli y como iglesia a la comunidad local de Cristo Mi Pastor, sino incluso manifiesta la intención de iniciar un nuevo presbiterio en Chile bajo el auspicio de la IPB y de plantar 30 iglesias en nuestro país.

Al respecto de estos hechos, el H. Sínodo de la Iglesia Presbiteriana de Chile, mediante su Comisión Ejecutiva declara lo siguiente:

1 . Expresamos en primer lugar nuestro amor fraterno admiración y gratitud hacia la Iglesia Presbiteriana del Brasil, con la cual hemos mantenido históricas y fructíferas relaciones de contacto ecuménico desde, al menos, los años 1950. Hemos recibido ministros suyos para trabajar en nuestra jurisdicción, hemos enviado candidatos al ministerio de nuestra iglesia para ser formados en sus seminarios y hemos recibido apoyo estratégico y financiero para diversos proyectos de plantación y revitalización de parte de presbiterios e iglesias locales de la IPB. Reforzamos, por lo tanto, que a pesar del actuar irregular y poco ético que muestra en este momento un presbiterio específico (i.e el Presbiterio de Pinheiros), nuestra confianza en la IPB como iglesia nacional y en otros presbiterios de la misma iglesia se mantiene intacto y esperamos de su Supremo Concilio (SC) las debidas manifestaciones y acciones que han de impedir que dicha confianza sea minada.

2 . Manifestamos nuestra profunda tristeza y malestar de saber que el Presbiterio de Pinheiros de la IPB, al recibir como ministro al hno. Scarpelli, ha actuado de manera no sólo irregular a los estatutos de su propia iglesia, sino también a la institucionalidad que es propia de todo sistema de gobierno presbiteriano y, más grave aún, ha cometido una afrenta abierta a la comunión universal de la Iglesia de Cristo, al negarse a reconocer la jurisdicción de la IPCH sobre sus ministros, pues nunca nos solicitaron cartas para recibir como pastor al Hno. Scarpelli, conforme lo ordena el art. 47 de la Constitución de la IPB. En el caso que el Presbiterio de Pinheiros hubiese realizado los trámites para la recepción del hno. Scarpelli en los días posteriores a la destitución de la cual él fue debidamente notificado, pues entonces no debieron haberle recibido como pastor, sino como miembro de una de sus iglesias locales. Creemos importante recordar que históricamente en los presbiterios de la IPCH sólo hemos recibido ministros venidos de la IPB – y de otras iglesias evangélicas – con las debidas cartas de cesión o traslado desde su presbiterio de origen. Seguir este orden es, desde la eclesiología reformada, un acto de reconocimiento público de que la Iglesia desde la cual proviene el ministro es una iglesia cristiana con las llaves del Reino para ordenar, suspender o destituir un ministro. En la mayoría de las ocasiones estos ministros han sido debidamente examinados para conocer sus opiniones teológicas, pero jamás dichos exámenes han objetivado cuestionar o pasar por encima de la ordenación y debida investidura recibida en su iglesia de origen. Pues bien, así como nuestros presbiterios han mantenido dicho reconocimiento hacia la IPB, esperamos que sus autoridades exijan lo mismo a los presbiterios de su jurisdicción.

3 . Los actos irregulares cometidos por el Presbiterio de Pinheiros nos consternan sobremanera, además, porque pasan por alto el trabajo que un organismo oficial de la IPB, la Agencia Presbiteriana de Misiones Transculturales (APMT), ya está realizando en Chile mediante 2 proyectos activos en nuestra jurisdicción: uno en el Presbiterio Centro (Rev. Ronaldo Roque Dourado y familia) y otro en el Presbiterio Quinta Región (Rev. Amós Cavalcanti y esposa). Por lo tanto, las decisiones del Presbiterio de Pinheiros de ayudar a conformar una nueva denominación presbiteriana en Chile irían en abierto desafío contra la política de la APMT y la IPB, pues corresponde a dicha Agencia abrir campos de misión en el extranjero (Capítulo II, art. 4º de los Estatutos de la APMT aprobados por la CE/SC de la IPB en el año 2000). Además, como consta en informe de la Comisión de Relaciones Intereclesiásticas (CRIE) de la IPB aprobado por su SC (Doc. Nº CXCV del SC/IPB del 27/07/2018), para el cuatrienio 2018-2022 la IPB ha decidido mantener relaciones oficiales con la IPCH en el Nivel 1 (“Contacto Ecuménico”), por lo cual la decisión del Presbiterio de Pinheiros de apoyar la formación de un nuevo presbiterio en Chile que surge de una división de la IPCH no sólo contradice esta decisión de su SC, sino pone en jaque la continuidad de las relaciones oficiales entre la IPB y la IPCH. Por si lo anterior fuera poco, todo esto constituye un pésimo testimonio ante el mundo que nos contempla, especialmente a la luz de un acelerado proceso de secularización y desconfianza hacia las instituciones eclesiásticas que estamos viviendo en la sociedad chilena; así siendo, todo el esfuerzo misional y evangelístico que la IPCH y otras iglesias chilenas estamos llevando a cabo se ve perjudicado por este mal testimonio.

4 . Debido a los puntos anteriores, en este momento, y siguiendo los caminos institucionales que corresponden, la CES de la IPCH está enviando cartas para informar de estos hechos a las autoridades de la querida IPB, solicitándoles un pronunciamiento y posicionamiento oficial sobre estas irregularidades del Presbiterio de Pinheiros. Es nuestro anhelo no sólo recibir respuestas verbales y escritas de las autoridades de la IPB, sino también actos concretos de ellos que impliquen tomar las medidas necesarias según sus propias leyes internas.

5 . Expresamos claramente que las mencionadas cartas a las autoridades de la IPB surgen desde un genuino amor hacia nuestra iglesia hermana del Brasil y desde un sincero deseo de seguir contando con su colaboración. Nuestros objetivos, tanto con esta declaración como con las mencionadas misivas, no son otros sino la gloria de Cristo y el preservar la unidad visible del Cuerpo de Cristo, especialmente en lo que respecta al reconocimiento de la disciplina aplicada con justos criterios a un ex-pastor. Actos extraordinarios como los mencionados – irregularidad frente al sistema presbiteriano de gobierno, irrespeto hacia la autoridad que Cristo entregó a los concilios de otras iglesias y, por lo tanto, afrenta contra la comunión universal de la Iglesia de Cristo – ameritan respuestas igualmente extraordinarias como lo es esta declaración pública y las cartas enviadas a los distintos organismos de la amada IPB.

6 . En las cartas que ya han sido enviadas al Supremo Concilio de la IPB y a los organismos correspondientes, asimismo hemos hecho ver nuestro profundo pesar y molestia por una declaración de este mismo pastor brasileño mencionado anteriormente, el Rev. Arival Dias Casimiro, también en su muro de Facebook el 9 de febrero recién pasado, en la cual él afirmaba, contra toda verdad y sin ninguna evidencia, que la Iglesia Presbiteriana de Chile era liberal. Si bien el Rev. Dias borró dicha publicación, ciertamente ella no pasó inadvertida y, más grave aún, jamás hubo las disculpas públicas correspondientes a sus falaces declaraciones públicas. Por lo tanto, hemos pedido al SC de la IPB que sea explícito en desmarcarse de dichas declaraciones, debido a las serias implicaciones que estas tienen para las relaciones ecuménicas entre la IPCH y la IPB y para el mismo ministerio de los misioneros de APMT que están trabajando en nuestros presbiterios. Sin embargo, hoy también entendemos claramente que tal calumnia sólo buscaba ser una excusa de dudosa ética para validar las decisiones que el Presbiterio de Pinheiros está tomando de manera irregular y que ya fueron especificadas.

7 . Finalmente, debido a todo lo mencionado y relatado, se despiertan en nosotros profundas dudas al respecto de la Iglesia Cristo Mi Pastor como iglesia local, las que expresamos a continuación con profundo pesar: si dicha iglesia niega la autoridad de un presbiterio nuestro para disciplinar a un pastor, manteniendo en su oficio a alguien que ha sido legal y debidamente destituido por el Consejo del cual era miembro, entonces ¿podemos seguir considerándoles una iglesia cristiana legítima con la cual, independientemente de las obvias diferencias y distanciamientos, hay, al menos, una común unión formal bajo el nombre y autoridad de Cristo? ¿Y si, al contrario, al no reconocer nuestra disciplina a un pastor tal vez son ellos quienes no están considerando a la IPCH una iglesia cristiana legítima, a pesar de haber dicho públicamente que se retiraban de nuestra comunión por diferencias de énfasis teológico y administrativo, pero jamás por razones de apostasía de parte de la IPCH? ¿Qué postura tomar, entonces, ante este acto de afrenta al concepto reformado de comunión universal de la Iglesia de Cristo? ¿Habrá sido este un mero descuido de parte de la Iglesia Cristo Mi Pastor acerca del cual no midieron las implicaciones? Nuestro sincero anhelo es que sólo sea esto último y que, al percatarse de la seriedad de este error, tengan a bien hacer las enmiendas necesarias en su actuar, no por nosotros ciertamente, sino por coherencia con la visión de Iglesia de Cristo que como reformados profesamos. A este respecto, en medio de nuestras propias debilidades y errores, como CES de la IPCH nos mantenemos en oración y atenta lectura de la Escritura, que es la Palabra de Dios, buscando el discernimiento que sólo el Espíritu Santo puede darnos. Agradecemos a los hermanos que leen esta declaración que se sumen a este clamor.

Antes de terminar esta declaración, damos también a conocer que la IPCH, mediante sus correspondientes consejos, está estudiando los pasos a seguir para denunciar estos hechos formalmente a fin de iniciar proceso disciplinario en contra de los que resulten responsables de las graves irregularidades aquí relatadas.

Cerramos esta declaración pública, no sin antes rogar que el amor de Dios Padre, la gracia del Señor Jesucristo y la comunión del Santo Espíritu guarde, sostenga y santifique a Su Iglesia para la gloria de Dios y la alegría de Sus escogidos.

Nos despedimos atentamente, en Santiago de Chile a los 17 días del mes de abril de 2019,

Comisión Ejecutiva del H. Sínodo de la Iglesia Presbiteriana de Chile.

 

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traducción al portugués

DECLARAÇÃO PÚBLICA

IGLESIA PRESBITERIANA DE CHILE Abril de 2019

Assunto: Referente ao apoio do Presbitério de Pinheiros da IPB a irmãos que saíram da comunhão da IPCH e a recepção como pastor de irmão destituído do ofício pastoral.

 Graça e paz do nosso Senhor e Salvador Jesus Cristo a todos os Conselhos da Iglesia Presbiteriana de Chile e a todos que lêem essas páginas.

Apesar da profunda tristeza e dor pelos fatos relatados, essas palavras também são escritas com profundo amor pela glória de Cristo e por Seu Corpo, com fé na misericórdia do Pai, que sustenta Seu povo apesar das nossas muitas transgressões e na esperança de que o Espirito Santo guia e persevera a Igreja até o Dia da vitória final sobre o nosso próprio pecado, sobre as idolatrias desse mundo caído e sobre as artimanhas do Inimigo.

Como já se sabe, e foi comunicado oficialmente por essa Comissão Executiva do Sínodo (CES) da Iglesia Presbiteriana de Chile (IPCH) na página web da Igreja, no final do ano passado, logo de uma reunião congregacional informativa celebrada no dia 02 de dezembro de 2018, um grupo de pessoas que saíram da 6ª Igreja Presbiteriana de Santiago, pertencente ao Presbitério Centro da IPCH, decidiram de forma irregular constituir-se como uma igreja separada, utilizando, no entanto, o mesmo nome que a caracterizava antes dessa data: “Cristo Mi Pastor”, e aproveitandose do fato de que as dependencias utilizadas para seu funcionamento, localizadas na Av. Cuarto Centenário, Comuna de Las Condes, são de propriedade de uma sociedade privada denominada ‘Productos Alimenticios Kretzel S. A.” (cujos acionistas são membros da igreja dissidente), e não das instituições relacionadas com a IPCH, esse grupo dissidente continuou realizando suas reuniões nesse lugar, praticamente desalojando os membros fiéis à IPCH que não concordaram com a referida decisão, “convidando-os” a buscar outro lugar para congregar-se, de mãos vazias. Tudo isso apesar da participação de tais irmãos no sustento e no financiamento, com seus dízimos e ofertas de muitos anos, das reformas realizadas nessa propriedade, da aquisição de móveis, instrumentos, equipamento de som e outros utensílios. Toda essa forma de atuar produziu, pelo menos nos frequentadores mais desavisados e nos expectadores externos, uma aparente sensação de continuidade, através do funcionamento normal da Igreja Cristo Mi Pastor de Las Condes, havendo, no entanto, muitas irregularidades na sua forma de constituir-se igreja.

Esse projeto de uma nova igreja foi iniciado sob a liderança visível do então pastor e membro do Presbitério Centro da IPCH, irmão Danilo Scarpelli Dourado, quem se encontrava enfrentando um processo de disciplina no Presbitério naquele momento, razão pela qual não se podia aceitar sua renúncia até que tal processo chegasse ao fim. Além disso, o fato de liderar a saída de oficiais e membros da 6ª Igreja, provocou uma nova denúncia contra o então pastor Scarpelli, a qual foi recebida pelo presbitério um dia antes da apresentação de sua carta de renúncia. Esse processo de disciplina foi realizado pela Comissão Judicial do Presbitério Centro, de acordo com os Estatutos da IPCH e culminou, no último dia 03 de abril, com a destituição (ou despojamento) de seu oficio pastoral, razão pela qual o irmão Scarpelli não é mais pastor. O referido irmão foi julgado em rebeldia devido ao seu não comparecimento ao julgamento, apesar de ter sido citado pelo Tribunal. O irmão Scarpelli foi devidamente notificado, pessoalmente, da sentença do Tribunal e o Presbitério Centro dispõe de uma cópia da sentença assinada por ele.

Devido a tudo isso, nos provocou grande susto e tristeza nesses últimos dias a noticia de que o irmão Scarpelli não somente continuava exercendo ilegalmente o oficio pastoral na igreja outrora mencionada, mas que também fora recebido de forma irregular pelo Presbitério de Pinheiros da Igreja Presbiteriana do Brasil (IPB) como ministro do evangelho. Inclusive, a própria igreja Cristo Mi Pastor fora recebida por tal presbitério.

Fomos informados de estes últimos eventos através de publicações da conta de Facebook de 16 de abril de 2019 de um pastor da IPB de nome Arival Dias Casimiro, Presidente do Presbitério de Pinheiros, na cidade de São Paulo. O pastor Dias em sua publicação não apenas indica que se recebeu como pastor o irmão Scarpelli e como igreja a comunidade local de Cristo Mi Pastor, mas que também existe a intenção de iniciar um novo presbitério no Chile, com o patrocinio da IPB e de plantar 30 igrejas em nosso país.

Com respeito a tais eventos, o H. Sínodo da Iglesia Presbiteriana de Chile, através de sua Comissão Executiva, declara o seguinte:

1.  Expressamos, em primeiro lugar, nosso amor fraternal, admiração e gratidão à Igreja Presbiteriana do Brasil, com a qual temos mantido históricas e frutíferas relações de contato ecumênico, desde, pelo menos, os anos 1950. Temos recebido ministros seus para trabalhar em nossa jurisdição, enviamos candidatos ao sagrado ministério de nossa Igreja para ser formados em seus seminários e temos recebido apoio estratégico e financeiro para diversos projetos de plantação e revitalização de parte de presbitérios e igrejas locais da IPB. Reforçamos, no entanto, que apesar do atuar irregular e pouco ético que mostra nesse momento um presbitério específico (i.e. o Presbitério de Pinheiros), nossa confiança na IPB como igreja nacional e em outros presbitérios da mesma igreja se mantém intacta e esperamos do seu Supremo Concílio (SC) as devidas manifestações e ações que impedirão que tal confiança seja minada.

2.  Manifestamos nossa profunda tristeza e mal-estar ao saber que o Presbitério de Pinheiros da IPB, ao receber como ministro o irmão Scarpelli, atuou de forma irregular não apenas aos estatutos de sua própria igreja, como também ferindo a institucionalidade que é própria de todo sistema e governo presbiteriano e, ainda mais grave, se comete uma afronta aberta à comunhão universal da Igreja de Cristo, ao se negar o reconhecimento da jurisdição da IPCH sobre seus ministros, pois nunca nos solicitaram cartas para receber como pastor o irmão Scarpelli, conforme ordena o art. 47 da Constituição da IPB. Caso o Presbitério de Pinheiros tivesse feito os tramites para a recepção do irmão Scarpelli nos dias posteriores à destituição, da qual ele foi devidamente notificado, o presbitério não deveria te-lo recebido como pastor, e sim como membro em alguma de suas igrejas locais. Cremos que é importante recordar que históricamente, nos presbitérios da IPCH só se recebeu ministros provenientes da IPB – e de outras igrejas evangélicas – com as devidas cartas de transferencias desde seu presbitério de origem. Seguir essa ordem é, segundo a Eclesiologia Reformada, um ato de reconhecimento público de que a igreja desde a qual provém o ministro é uma igreja cristã com as chaves do Reino para ordenar, suspender, ou destituir um ministro. Na maioria das ocasiões esses ministros foram devidamente examinados para saber de suas opiniões teológicas, mas jamais tais exames tiveram o objetivo de questionar ou passar por cima da ordenação e correspondente investidura recebida em sua igreja de origem. Pois bem, assim como nossos presbitérios têm mantido tal reconhecimento à IPB, esperamos que suas autoridades exijam o mesmo aos presbitérios sob sua jurisdição.

3.  Os atos irregulares cometidos pelo Presbitério de Pinheiros nos consternam muitíssimo, principalmente porque ignoram o trabalho que um organismo oficial da IPB, a Agência de Missões Transculturais (APMT), já está realizando no Chile por meio de dois projetos ativos em nossa jurisdição: um no Presbitério Centro (Rev. Ronaldo Roque Dourado e Família) e outro no Presbitério Quinta Región (Rev. Amós Cavalcanti e esposa). Por tanto, a decisão do Presbitério de Pinheiros de ajudar a organizar uma nova denominação presbiteriana no Chile vai em aberto desafio ao que é a política da APMT e da IPB, pois corresponde a tal Agência abrir campos de missão no exterior (Capítulo II, art.4º dos Estatutos da APMT aprovados pela CE/SC da IPB no ano 2000). Além disso, como consta no relatório da Comissão de Relações Intereclesiásticas (CRIE) da IPB, aprovado pelo SC (Doc. Nº CXCV dl CS/IPB de 27/07/2018), para o quadriênio 2018-2022 a IPB decidiu manter relações oficiais com a IPCH Nivel 1 (Contato Ecumênico), pelo qual a decisão do Presbitério de Pinheiros, de apoiar a formação de um novo presbitério no Chile que surge de uma divisão da IPCH, não apenas contradiz esta decisão de seu SC, como também põe em cheque a continuidade das relações oficiais entre a IPB e a IPCH. Como se não bastasse o anterior, tudo isso constitui um péssimo testemunho perante o mundo que nos contempla, especialmente à luz de um acelerado processo de secularização e desconfiança das instituições eclesiásticas que estamos vivendo na sociedade chilena; sendo assim, todo o esforço missionário e evangelístico que a IPCH e outras igrejas chilenas estamos realizando se ve prejudicado por esse mau testemunho.

4.  Devido aos pontos anteriores, nesse momento, e seguindo os caminhos institucionais que correspondem, a CES da IPCH está enviando cartas para informar estes eventos às autoridades da querida IPB, solicitando-lhes um pronunciamento e posicionamento oficial sobre essas irregularidades do Presbitério de Pinheiros. É nosso desejo não apenas receber respostas verbais e escritas das autoridades da IPB, bem como também atos concretos, tomando as medidas necessárias, segundo suas próprias leis internas.

5.  Expressamos claramente que as já mencionadas cartas às autoridades da IPB surgem desde um genuíno amor a nossa igreja irmã brasileira e desde um sincero desejo de continuar contando com sua colaboração. Nossos objetivos, tanto com essa declaração como com as mencionadas missivas, não são outros que não a glória de Cristo e a preservação da unidade visível do Corpo de Cristo, especialmente no que se refere ao reconhecimento da disciplina aplicada com critérios justos a um ex-pastor. Atos extraordinários como os mencionados – irregularidade referente ao sistema presbiteriano de governo, desrespeito às autoridades que Cristo entregou aos concílios de outras igrejas e, por tanto, afronta à comunhão universal da Igreja de Cristo – merecem respostas igualmente extraordinárias como é essa declaração pública e as cartas enviadas aos distintos organismos da amada IPB.

6.  Nas cartas que já foram enviadas ao Supremo Concílio da IPB e aos organismos correspondentes, fizemos ver o nosso profundo pesar e descontentamento por uma declaração deste mesmo pastor brasileiro mencionado anteriormente, Rev. Arival Dias Casimiro, também em seu perfil de Facebook, no dia 09 de fevereiro de 2019, na qual ele afirmava, contra toda verdade e sem nenhuma evidência, que a Iglesia Presbiteriana de Chile era liberal. Apesar de ter apagado o post, tal declaração não passou desapercebida e, o que é ainda mais grave, jamais houve qualquer desculpa pública correspondente à suas falsas declarações públicas. Por tanto, pedimos ao SC/IPB que seja explícito em desmarcarse de tais declarações, devido às sérias implicações que elas têm para as relações ecumênicas entre a IPCH e a IPB e também para o ministério dos missionários da APMT que estão trabalhando em nossos presbitérios. No entanto, hoje também entendemos claramente que tal calúnia só buscava ser uma desculpa éticamente questionável para validar as decisões que o Presbitério de Pinheiros está tomando de forma irregular, conforme já mencionamos.

7.  Finalmente, devido a tudo que foi mencionado e relatado, emergem profundas dúvidas sobre a igreja Cristo Mi Pastor como igreja local, as quais expressamos a continuação: se tal igreja nega a autoridade de um presbitério nosso para disciplinar um pastor, mantendo-o em seu ofício alguém que foi legal e devidamente destituido pelo conselho do qual era membro, podemos, então, continuar considerando-a uma igreja cristã legítima, com a qual, apesar das obvias diferenças e distanciamentos, há, pelo menos, uma comum união formal sob o nome e autoridade de Cristo? E se, ao contrário, em não reconhecer nossa disciplina a um pastor estariam eles não considerando a IPCH como uma legítima igreja cristã, apesar de te-lo dito públicamente que se retiravam de nossa comunhão por diferenças de ênfase teológico e administrativo, mas jamais por razões de apostasia por parte da IPCH? Que postura tomar, então, diante deste fato que afronta o conceito reformado de comunhão universal da Igreja de Cristo? Terá sido isso um simples descuido por parte da igreja Cristo Mi Pastor sobre o qual não mediram as implicações? Nosso sincero desejo é que tenha sido só esta última razão, e que, ao dar-se conta da seriedade do seu erro, tenham a disposição de dar os passos necessários para corregir sua forma de atuar, não por nós, certamente, mas pela coerência com a visão da Igreja de Cristo que como reformados professamos. Sobre esse assunto, em meio às nossas próprias debilidades e erros, como CES da IPCH nos mantemos em oração e atenta leitura das Escrituras, que é a Palavra de Deus, buscando o discernimento que só o Espirito Santo nos pode dar. Agradecemos aos irmãos que lêem essa carta a que se juntem a nós nesse clamor.

Antes de terminar essa declaração, reiteramos que a IPCH, através de seus conselhos correspondentes, está estudando os passos a seguir para denunciar estes atos formalmente, com a finalidade de iniciar um processo disciplinario contra quem resulte responsável pelas graves irregularidades aqui relatadas.

Concluimos essa declaração pública rogando que o amor de Deus o Pai, a graça do Senhor Jesus Cristo e a comunhão do Santo Espirito guarde, sustente e santifique Sua Igreja para a glória de Deus e alegria dos seus escolhidos.

Nos despedimos atentamente, em Santiago de Chile aos 17 dias do mes de abril de 2019.

  1. Comissão Executiva do H. Sínodo da Iglesia Presbiteriana de Chile

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